¡Ahora sí! Ya estoy en la tranquilidad de mi pieza, con mí máquina y con mi perro Toby que me hace compañía desde la cama, así que… Vayamos por partes.

El hecho de que uno no esté pasando un buen momento, no significa que no piense en positivo, ni que crea que el mundo está acabado, no sé que edad tendrás tú, pero a mis treinta y pico, si bien no creo que he vivido todo, siento que he vivido bastante esta vida que me ha tocado, y he aprendido a no desesperar, sé perfectamente que en cualquier segundo, ya sea el viento, una mirada, una noticia, una sonrisa, un roce, una bala o un beso, te cambia completamente el panorama. Por eso a veces me largo a caminar sin rumbo fijo, me gusta, como a cualquiera, ser sorprendido, a pesar de que a veces las sorpresas pueden ser “non gratas”, pero es parte del juego. Lo cual no quiere decir que uno no tenga una meta o un objetivo, te lo voy a confesar, yo también tengo una meta, supongo que la misma que vos, quiero ser un tipo FELIZ. Una locura. Re-cursi, el chabón.

No tengas miedo de meterte en mi vida. En mi vida todavía mando yo y se mete quien yo permito que se meta, y a vos me parece que te estoy abriendo una puertita. Si te interesa pasá, ponete cómoda, servite una copa y esperáme que estoy caminando por ahí buscando un “ángel” Capaz que cuando vuelva a mi propia vida me lleve la sorpresa de que otro ángel te puso dentro de ella, y te encuentre cómoda, sentada y tomando un daiquiri de frutilla o lo que más te guste.

¿Ángel dije?

Te dije que creía que los ángeles siempre estaban y definitivamente lo creo, creo que se presentan de distintas formas y en distintos momentos, hay varios tipos de ellos, a saber:

  • El más terrible, el implacable, el más feroz, es el Ángel de Silvio se llama: “Ángel para un final” y dicen que cuando se presenta un silencio entre dos, es él que pasa y les roba la voz.
  • Un ángel medio trucho es el de Dolina, el “Ángel Gris” dicen que reparte sueños desde el anochecer hasta el alba en el barrio de Flores.
  • El más famoso: Lucifer… el más bello de todos.
  • Otro famoso: el “Ángel de la guarda” que nos acompañó de chicos.

Después están los ángeles no tan conocidos y los que con sólo su nombre se describen:

  • El del pasado.
  • El del amor.
  • El del odio
  • El de la guerra.
  • El de la paz.
  • El de la sinceridad.
  • El de la mentira.
  • El de la alegría.
  • El de la tristeza.
  • El de la melancolía (hermano de: el del pasado)
  • El de la risa.
  • El del llanto.
  • El de la diversión.
  • El del aburrimiento.
  • El de la pasión.
  • El del trabajo.
  • El del ocio.
  • El del etc, etc, etc…

Todos estos individuos están sentados esperando su turno para volar y somos nosotros quienes decidimos quien entra y quien no, creo que somos una especie de directores técnicos de nuestra vida, de nuestros estados de ánimo, si estamos mal es porque se nos ocurrió que volara el “Ángel del llanto” y si de pronto cambiamos al ángel y empezamos a reírnos, debió de haber sido el momento de que metamos en la cancha al “Ángel de la risa”

Y con respecto al que vi la primera vez que nos vimos y que yo pensaba que estaba dentro tuyo, ahora me doy cuenta y puedo ver que no era así, no estaba adentro, estaba afuera; y me doy cuenta que sí, volaba y vuela cada vez que venís. La duda que se me presenta es cuál es ese ángel y el peor de los intrigantes, es si ese ángel es tuyo o es uno mío que saco a la cancha para que te sobrevuele. A veces pasa que estos ángeles, no te dan bola y salen a la cancha igual. Son los famosos “Ángeles me cago en lo que te pase si vuelo” y son ¡ingobernables!

Un beso, un abrazo y hoy más que nunca… ¡Que vuelen los ángeles! (que los dejemos volar)

Fernando A. Narvaez


* Título del programa que conduce Sabatino Arias en Radio Continental, todos los domingos a la medianoche.