Decidimos con Iael no reunirnos en el Castillo de Milton, si bien el lugar está bueno, se me ocurrió que era demasiado frío para tratar un tema caliente como lo son Germán y Poly. Creímos que no estaría mal ir a tomar unos tragos por ahí.

Tomamos el rumbo de siempre, partimos hacia El Mignón del Ángel.

Al llegar al bar notamos que estaba lleno de ángeles, daba la impresión de que estaban celebrando una fiesta privada o algo semejante. El Patoángel de la puerta nos pidió entradas, cosa que no teníamos. Le manifestamos nuestra condición de “amigos personales del dueño del bar”. Semejante comentario, como era de esperarse, no le movió un pelo al gigante alado. Celebramos concilio junto a Iael, juntamos 20 pesos y, sin chistar, nos dejó entrar mientras le pasábamos el dinero sin que nadie se diera cuenta.

Entramos y nos recibió Julio, nuestro mozo de cabecera. Nos consiguió una mesa en un rincón alejado del ruido. La fonola tiraba al aire el último éxito de la Bersuit Angelical: “La angelicalidad al palo”. Todos los ángeles allí reunidos cantaban y bailaban al son de la voz del “Angelado” Cordera.

Al rato, mientras charlábamos de estrellas perdidas con Iael, vino Julio.

– ¿Qué les traigo muchachos?
– Para mí un Gancia Batido – pidió Iael
– Yo prefiero un Fernet – dije – Perdón, Julito ¿qué pasa que hay tanta gente?
– Acaba de terminar el campeonato de Truco
– ¡Campeonato de Truco! ¿Cómo no me avisaste?
– Si la última vez que estuviste te sacaron borracho ¿no te acordás?
– ¿A quién sacaron borracho? – pregunté indignado
– A vos, ridículo – rió Iael
– ¡Yo no estaba borracho!
– ¡Ese es el primer síntoma! – dijo Julio mientras iba a buscar el pedido a las carcajadas

Miré a Iael ofendido y le pregunté.

– ¿Vos sabías lo del campeonato?
– ¡Claro que sabía!
– ¡Y vos tampoco me avisaste! ¡Vos no sos mi amigo!
– Si estuviste durmiendo tres días seguidos
– ¡Me hubieras despertado! Además si no hubiera sido por las pastillas de Milton no hubiera dormido tanto. ¿Quién habrá ganado?
– ¡Ahí está! El que gana siempre. El Ángel de la Mentira
– ¡No puede ganar siempre la Mentira!
– Claro que no, pero en el Truco es infalible
– ¿Cuándo es el próximo campeonato? Lo quiero enfrentar. Serás mi pareja
– ¡Imposible ganarle, Joani!
– Nosotros somos Ángeles del Amor y cuando hay Amor, no hay Mentira que valga ¡Julio! ¿Para cuándo, hermanito? – Ya me habían puesto nervioso
– ¡Su pedido, señores! – avisó Julio
– ¡Por fin, Julito! Escucháme ¿Cuándo es el próximo torneo?
– En tres meses
– ¿Cuándo nos podemos anotar?
– ¿Encima querés pasar vergüenza? ¡Es imposible ganar! Siempre gana el mismo
– ¡Nunca jugó contra mí!
– ¡Ja ja ja! Todavía no tomaste y ya estás en pedo. Pero bueno, como quieras, ya estás anotado
– ¡Yo no pienso humillarme! – advirtió Iael
– Ok, no me acompañes. Le voy a decir al Ángel de la imaginación
– El Ángel de la Imaginación es el mejor en el Ajedrez, no en el Truco. Me parece más cuerdo, aunque suene contradictorio, que le digas al Ángel de la Locura. Ése hace cualquier estupidez.Además, el Ángel de la Mentira siempre juega en pareja con el de la Guerra
– ¡Aaaaaayyyyy! El de la Guerra – me burlé – ¡Ese que se vaya a jugar al TEG!

El bar estaba lleno de personajes que hace mucho tiempo no veía. El Ángel de la Alegría estaba sobre el escenario y se disponía a comenzar con su rutina de chistes, mientras su primo hermano, el de la Tristeza, lloraba en un rincón al mismo tiempo que el de la Esperanza le daba aliento.

Al pie de la tarima se encontraba el de la Belleza Artificial firmando autógrafos, el Ángel Face.

La Mentira ostentaba su triunfo pero nadie le creía.

La Imaginación andaba por las nubes, con lo cual dudé de decirle que me acompañe en el torneo. Pero el Amor siempre se tiene que acompañar con la Imaginación.

Mucho ruido. Por más que el Ángel del Silencio intentaba callar a todos, era imposible hablar. No era el mejor ámbito para tratar el tema que todos esperamos tratar.

Pero la pasamos bárbaro.

– ¡Julio! ¿El domingo pasan la Final de Roland Garros entre Puerta y Nadal?
– ¡Por supuesto, Joani!
– ¿Nos reservas una mesita?
– Ya es suya, amigos

Tal vez el domingo después del partido, podamos charlar con Iael y delinear el plan de una buena vez.

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