Para Hernán Gonzalo Gareis

El Duende es un volcán en erupción, escupe lava en forma de palabras desde muy dentro mío. En uno de sus estallidos mi alma fue más allá y derritió esa coraza que fue Maldito Duende, cota de mallas anteriormente ensamblada por un tal Flamingos y que hoy, unos meses después ya no existe. La lava dejó al descubierto al más auténtico Fernando A. Narvaez, héroe silencioso e ignoto de mí mismo yo legítimo ser.
No me humillo ni dejo de lado mi orgullo, si afirmo de manera contundente que ese líquido incandescente y consistente se me presentó en forma de la más bella mujer jamás admirada por mis ojos. Dejé de sentirme un Duende Maldito para re convertirme en un bendito sujeto parido sin dolor por esa magia llamada Amor.

Esto es ni más ni menos la despedida oficial de Maldito Duende. Como dije en algún mail enviado por ahí a determinada gente, busco el crecimiento. Tengo el sueño de publicar un árbol, tener un libro y plantar un hijo, así, todo mezclado y espero y deseo poder publicar un libro el año que viene, es por eso que este espacio ha de cerrarse. Ordenaré mis textos, los corregiré, se los daré a mi maestro personal para que me torture con mis horrores gramáticos y saldremos a la calle a ver quién se anima a publicar a un irreverente como yo.
Ésta despedida no iba a hacerse, pero el respeto por los pocos que me leyeron en algún momento y determinadas circunstancias que no puedo dejar pasar, me ponen otra vez enfrente de mi máquina dinamitando el teclado con mis dedos y con palabras de agradecimiento a todos ustedes, sin nombres, cada uno sabe.
Pero la circunstancia que me impulsa, además del respeto, es la época de nacimientos en la que estamos viviendo. No sólo a mí me han dado a luz dulcemente, hay un grande en este medio que está naciendo a la par mía. Gons, las últimas palabras del Duende, mezcladas con las de Fernando, son para vos y tu presente.

Gons

El tipo anda con sus plumas, sus lapiceras, sus libros y sus tinteros. Deja una estela de belleza en forma de palabras en cada paso que pisa. Su corazón ordeña de manera experta y eficiente a cuanta lapicera se le mete en el camino. Derrocha lechosas palabras poéticamente dispuestas para estremecer, para conmover, para desmoronar silencios metódicamente dispuestos.

Sufrió como lo haces o hiciste vos, como lo hago o hice yo.
La luz Violeta lo alumbra con caricias y le calienta el espíritu. La misma luz que ayer lo hacía quedarse en su lugar tratando de reparar lo irreparable, hoy lo catapulta a fuerza de cariño hacia una explosión de amor inesperado. Esa luz hoy le muestra que será feliz, si él mismo lo es.

Hermano Gons, las Violetas picanearán el dolor transformándolo en sonrisas. Las Violetas nacen del amor y tienen como premisa acompañarte por ese camino, le estás dando ese camino, no dudes en seguirlo.
Estas rutas, como bien sabés, se ensanchan, se dividen, se vuelven a unir en el infinito. Nos pasean por distintos estados, pero siempre estará esa Violeta acompañándote y no se va a marchitar si tenés el corazón colmado y funcionando a pleno.

Nacemos y morimos para volver a nacer más hermosos y más fuertes. Las razones y equivocaciones que nos dieron muerte en vida, son las que nos hacen renacer como un fénix otorgándonos la oportunidad de la experiencia.
Celebro el hecho de que estemos volviendo a nacer en el mismo momento. La era de Tauro se gesta en Neuquen y Buenos Aires gracias a nuestro renacimiento. Vos con tu dama y yo con la mía. Damas reales escapadas de algún cuento de princesas, preparadas y concebidas para ser nuestras Reinas.
La diferencia es tu Violeta. A vos te acompaña su sonrisa que erosiona y demuele dolores, que se bebe tus malos tragos. A mí me acompaña la ilusión de alguna Violeta que sin duda llegará, y lo hace permitiéndome imaginarla con la mirada más dulce que es la de la madre.

Busqué señales mensajeras, palomas de humo que vuelen y viajen para decirte lo feliz que me pone saberte completo, tanto en lo personal como en lo profesional.
Alguien me dijo que dichas señales o palomas no existen, así que decidí hacer lo que siempre me gustó hacer, escribir. Y lo hago acá porque quiero que los que lleguen a leer esto sepan que: Gons es un GRANDE, gran tipo, gran padre y gran escritor. Y para pedir oficialmente a todos aquellos que recen, que te incluyan en sus rezos, que pidan por vos, tu Violeta, tu presente y ese gran futuro que tenés por delante.
Agradecerte es poco, todos tus consejos, tus correcciones, tus tirones de oreja y todo lo demás, no se agradece así nomás. Tenés un porteño, gallina taurina que es incondicional de este lado del monitor.

Brindemos Gons, por lo que nace, por lo que crece, por lo que tuvimos, tenemos y tendremos. ¡Salud!

Ahora sí. Esto ha sido todo. Maldito Duende deja de existir como dije antes "definitivamente". Espero no haberte molestado demasiado con mis palabras, te agradezco cada comentario dejado. Si pasaste y no comentaste también te digo gracias y si por primera vez querés hacerlo, hacelo y dejame tu beso o tu abrazo.

"Como decía un Catalán, voy tratando de crecer y no de sentar cabeza"

Besos, salud y… ¡qué vuelen los Ángeles! (Como decía Flamingos)

Fernando A. Narvaez