1- Pérdida absoluta del tiempo. Ya que al no usar reloj me manejaba con el del teléfono y al no tenerlo…

2- Tic nervioso improducente al llevar la mano sistemáticamente a la cintura para, aunque sea, tocarlo y al no estar…

3- Alucinaciones al escucharlo sonar y buscarlo cuando NO ESTÁ

4- Desesperación al no saber si tomaste el colectivo, si llegaste a tu casa o si te falta mucho para llegar.

5- Falta de resultados deportivos "on line" a cargo de mis amigos.

6- Estar convencido de que los parlantes de la Pc no funcionan al no escuchar la interferencia provocada por la llegada o el envío de un sms.

7- Imposibilidad de avisarte que sobreviví al viaje de vuelta y que llegué bien a casa, aunque te hayas quedado dormida y leas el mensaje 6 u 8 horas más tarde.

8- Sentir que a la mañana me falta un paso fundamental para proseguir con el día. Encender el aparato.

9- Imposibilidad de pelearme con Movistar (prestadora del servicio) porque me comen el crédito, porque no me llegan los mensajes, porque pierdo la señal en el baño, etc. Claro que, finalmente, me diern muchos motivos más para pelearme.

10- Ganas de decirle al "Pelotudo" que lo encontró: "¡Boludo! No te das cuenta que es un Motorola C200, que si lo dejabas prendido y me dejabas hablar con vos te daba 50 pesos y estabas hecho, ahora si lo querés vender te van a dar 20 y si lo querés desbloquear te va a salir más caro. Pero espero que seas feliz, al menos me cagaste la agenda.

Fernando A. Narvaez