Confieso la plenitud de la latitud longitudinal del sentimiento eclipsado en distintas plataformas subliminales esotéricas discriminatorias y paralizadas omnipresentes, de las almas acuciantes de antaño.
¡Qué! ¿No entendiste nada? Bueno, te aclaro que nunca debes pretender entender algo coherente en un texto que se llama "Incoherencias" y menos si el texto lo firmo yo.

Hoy me compré un kimono verde y amarillo. ¿Cómo que por qué? No sé. Porque sí. No te gusta no lo mires.

¿Alguno vio a Trompita? Es mi elefante y se fue de casa. Toby lo echó porque lo confundía con la madre, es un cachorrito de 8 meses, mide aproximadamente un metro y medio de alto y pesa algo así como 200 kilos, si alguno lo ve me avisa.
El conflicto comenzó, como dije, porque pensaba que Toby era la mamá y él lo llamaba moviendo sus orejas. Pero todo tiene un límite y la paciencia de mi perro no es la excepción.

¿Viste que si ponés un huevo (de gallina, eh) en vinagre se hace de goma?

Pero ese es otro tema. Decía que Toby se cansó y lo amenazó con hacerle chas chas en la colita. Entonces Trompita, mientras se columpiaba sobre la tela de una araña y justo que estaba por llamar a su primo Dumbo ya que la tela resistía, se puso triste por la amenaza del can; juntó su platito de maníes, el del agua y guardando todo en un pañuelo de mi madre, lo puso en la punta de un palito y, con todo en el hombro, se fue sin más. Dicen que tomó la Panamericana en dirección a Temaiken. Es muy chiquito, si alguno lo ve ¿lo ayuda a cruzar la calle?

Me voy a comprar un gemido del viento y con él voy a susurrarte al oído lo mucho que te amo.

No sé ni qué hora es pero Toby está triste porque, al final, extraña a Trompi. Se siente culpable. Voy a pegar cartelitos con su foto por todo el barrio. Dejo el teléfono acá: 0800-333-Trompi. ¡Gratificaré!
Al menos llegué a explicarle que si en las esquinas no pisa solamente las rayas blancas de la senda peatonal se queda pelado.

Y yo, que mientras deliro te sueño. Escalo tu cuerpo y siento palmo a palmo los poros abiertos de tu piel inmaculada. Veo lo que era y ahora siento que soy alguien. Un bosquejo de persona convertido en un modelo terminado que lo único que pretende es amarte. No sirvo para otra cosa.

Si alguno tiene noticias de Trompi, le pido encarecidamente me lo hagan saber. Dicen que lo vieron adornando la vidriera de una casa de ropa de bebes en Devoto vestido de Peluche. Por las dudas, yo salgo para allá.

Fernando A. Narvaez