TobyViene de las “Incoherencias” anteriores

Las certezas que buscaba, y que habían escapado de mi alma hacía demasiado tiempo, se agolparon una a una en mi corazón. Un solo segundo me bastó, un simple vistazo fue necesario para que las dudas huyeran. Sabía que estaba de cara a algo grande, pero vaya uno a saber por qué razón, no me atrevía a disfrutarlo. Tal vez haya sido un mecanismo de “autodefensa” inútil, o quizás el continuo armado de unas estructuras protectoras de quién sabe qué cosa.

Japón le gana a Australia por un gol en Alemania y faltan dos minutos para que termine la primera mitad; mientras, yo que intento escribir algo coherente en un texto que se llama “Incoherencias” .

Tengo una taza de café con leche en la mesa que tiene un león dibujado y me siento un humilde gatito ronroneante al pensarte. ¿Dónde irán los leones cuando se sienten gatos? Yo, por el momento, me refugio en éste papel y siento el placer inmenso de que nuestra vida esté por dar a luz después de nueve meses de gestación. Como corresponde, presenciaré el parto y me haré cargo de su llanto inicial, llanto que denota vida y pulmones que se llenan de aire.

Cuando hace nueve meses me subí al Puente (Saavedra), jamás pensé que ese río que fluía por debajo sería mío. ¡Está bueno eso de beberse el río de un sorbo! Saber que ningún pez puede contenerme en su estómago es algo indescriptible. Me voy a comprar una montura para tiburones y cabalgaré sobre ellos. No hay nada ni nadie que me detenga después de haber visto tus ojos mirarme en ese segundo “ahuyentadudas

Y es que la vida es un conjunto eterno de segundos bien aprovechados, segundos donde las circunstancias cambian de manera radical y tajante. Si no aprovechamos esos segundos nos sentimos más cerca de la muerte o de hacer que nuestra propia vida sea monótona y, nos convertimos en víctimas de nuestra propia alma: “Todo me pasa a mí”

Después de que en ese segundo me prestaras tu sonrisa, hasta llegué a editar y publicar un libro. El mundo se deshace a pedazos, ¡Aprovechémonos de él!

Tengo unos zapatos nuevos que corren “re-rápido” y que me sirven para espolear a los tiburones cuando los cabalgo. Hablé de un río y de tiburones: ¡no estoy loco! Soy el autor de mis incoherencias y pongo los peces donde se me antoja. Si quiero pongo un mamut en la calle Florida y la lleno de elefantes…. a ver si te das cuenta de cuál es el mamut.

Toby, protagonista eterno de éstos textos, me pide que le saque algo que sólo él ve, de debajo de un mueble del living. Me agacho a buscar “eso” que dice que hay y… no hay nada. Trompi fue secuestrado en Formosa y no volvió, dicen que se tomó un colectivo a Japón y que se está entrenando como samurai.

23 millones 328 mil segundos son los que nos separan de la primera vez que me miraste. Esa misma cantidad de segundos son los que fueron cambiando constantemente mi vida y mi persona. Y yo acá, más incoherente que siempre y adorándote menos que mañana y agradeciendo tan sólo un segundo. El segundo anterior a los 23 millones 328 mil, en el cual tomé valor y decidí enfrentarme a tu mirada.

Gracias por mi vida

Fernando A. Narvaez