A Malena

Una mañana cualquiera de un jueves gris del 7º mes de 2006, en un barrio indistinto de la ciudad de Buenos Aires

Quizás podría hablarle a ella, tal vez intentaría hablarte a vos de ella. Como verán, o como habrás notado, éste es uno de esos textos en los cuales el autor, o quien lo escribe, no tiene muy en claro para donde disparar. Pasa que las bajas repentinas a uno lo dejan un tanto confuso. Señoras y señores, se ha cerrado un blog, un sitio que destilaba dulzura, emanaba sensualidad, drenaba en belleza y coloreaba en grises y azules interminables pasiones.

Para alguien que ha cerrado más de un blog y que lo ha pausado en varias oportunidades, esto no debería escandalizarlo. Quizás podría hacerme eco de la injuria que provocó el cierre y hacerla propia, darle un valor personal que sin dudarlo merezco; ese sitio, si bien lo escribía ella también era mío, como éste blog es de ella y tuyo, que estás leyendo ahora, era mi refugio como cada uno de las páginas por las cuales paseo.

Cualquiera podría pensar o decir que no hay que darle bola a esas cosas, pero (ya que estamos en época de mundial de fútbol) a la defensa de un equipo le duele, en mayor o menor medida, según de donde venga el centro. A una mina que te pide autorización para “linkearte” no podés acusarla de plagio, mucho menos si sos quien fuiste y sabiendo por qué dejaste de serlo.

Se cierra un blog pero no se apaga un alma, jamás podrán sacar a flote semejante empresa. Mucho menos con un alma tan simple y tan cristalina. Alma que taconea un día de la semana cualquiera, de vaya uno a saber de qué mes y de Dios sabe qué año.

Su alma está ahí, vagando por Flores. La intuyo siendo la culpable de la nostalgia de los Hombres sensibles: “Dios libre a los hombres sensibles de las mujeres hermosas” , no dudo en afirmar que Dolina decía esto en relación directa al alma de Malena. El Ángel Gris la sobrevuela y, a su paso, los hombres sensibles de Flores y los que alguna vez paseamos por su barrio, entregamos el cetro, abdicamos.

No es para presionarte, sino sólo para informarte que: “La opinión general es siempre la peor tiranía” ¡Somos demasiado más que uno!

Tal vez para cuando éste texto sea colgado, el blog se haya reabierto. Quizás ese sitio haya dejado de existir de forma definitiva. ¿Quién sabe? MD es incondicional, pero no como pocos sino como muchos.

Si volvés nadie te va a juzgar por un impulso, al fin de cuentas, el hecho del mismo impulso nos absuelve de la equivocación .

Si no volver es lo que tenga que ser, entonces te cuento que Fernando A. Narvaez, se lleva el verde de tus ojos de tu última foto, el azul de unos pies “entaconados”, la fragancia del polen de un alma como pocas y lo cristalino de tus letras, propias y ajenas pero siempre aclaradas.

Me voy a una tanguería a imaginarte en una danza inacabable, me voy como nunca Encendido en Buenos Aires, me voy por Flores a entregar lo poco que queda de mi alma. Y a la vez me quedo en mí, conmigo y con vos, siempre. Pa’ lo que gustes mandar.

Fernando A. Narvaez

Alfa (Enrique Bunbury)

Acusaciones y reservas
la callada por respuesta
Me abandono en la tristeza

Insociable en mi destierro
me apoyo en lo que tengo
Quien sabe no habla
Quien habla no sabe

Afirmaciones tan extremas,
mi postura predilecta.
Hilvanando más sentencias

La discreción delimita
lo que el corazón sabía.
La opinión general
Es siempre la peor tiranía

¿Cerrar o abrir?
¿Entrar o salir?
¿Confundir o iluminar?
Lo mismo me da

Update 07/07/06: En una Buenos Aires donde los locos se paran en la calle a repartir balazos (a una cuadra de mi trabajo), y que la única manera de prevenir semejante barbarie es, poniéndose una armadura blindada…
En la misma Buenos Aires donde hay otarios que lastiman lo que más amaron…
En esa misma Buenos Aires, hay luces que aunque parezcan apagadas, están más encendidas que nunca…
Señoras, Señores… Malena está de vuelta. Disfruten de sus letras
Gracias Malena: Encendida en Buenos Aires