Nada más simple, para quien le costó mucho abrir una puerta y le cuesta mucho mantenerla abierta, que dar un portazo y cerrarla de una vez.

Mi puerta está para que la uses cuando quieras. Ahora… si vas a entrar, cambiame una silla de lugar para que yo sepa que estuviste…

(Contínua en Anhedonia)